Fredoom
Una sonrisa basta para que destruyeras lo que semanas me costó formar, una mirada basto para que mi alegría volviera a brotar, son tus labios, tus ojos, los que mantienen mi esperanza viva en las entrañas de la gran ciudad.
Una sonrisa basta para que destruyeras lo que semanas me costó formar, una mirada basto para que mi alegría volviera a brotar, son tus labios, tus ojos, los que mantienen mi esperanza viva en las entrañas de la gran ciudad.